La larga marcha. Los Monigotes de tito King (II)

Cabecera de Los Monigotes de tito King de La larga marcha

La larga marcha puede ser probablemente una de las obras menos conocidas de King, al menos para el gran público.

Si eres de los que han cometido el pecado de no haberla leído todavía, no te preocupes, puedes seguir leyendo sin problemas porque esta entrada del blog es spoiler-free, no te voy a destripar absolutamente nada del argumento, pero sí te voy a dar las claves para que puedas entender el Monigote de tito King, que por eso estás aquí, ¿no? 😉

El argumento de La larga marcha

El argumento, a grandes rasgos, demuestra que el Rey tuvo algo de visionario al estilo del inigualable Julio Verne. La obra data de 1979, muchos años antes de que en televisión fuese lo más normal del mundo contemplar como la gente se muere de hambre en una isla o trata de sobrevivir en condiciones extremas en los lugares más inhóspitos del planeta.

Porque de eso precisamente va “La larga marcha”, es un reality mucho antes de que los realities, cada vez más extremos fueran el pan nuestro de cada día en televisión.

Los Monigotes de tito King (II): La larga marcha. La carretera.
La larga marcha. La carrera sin final.

Firmado con el seudónimo de Richard Bachman, “La larga marcha” cuenta la historia de Ray Garraty, un chico de dieciséis años que decide participar en el espectáculo que da nombre al libro.

La larga marcha

¿En qué consiste dicho espectáculo? Ni más ni menos que en una carrera sin tiempo ni meta definida, ya que la duración la define la resistencia de los propios participantes.

Los Monigotes de tito King (II): La larga marcha. Ponte calzado cómodo para correr.
La larga marcha. Ponte zapatos cómodos.

El premio para el ganador es cualquier cosa que éste desee. Como la lámpara del genio, pero con un solo deseo en lugar de tres.

Por supuesto, la carrera, que se celebra una vez al año, es retransmitida en directo para toda la nación. El espectáculo al más puro estilo Super Bowl tiene tal seguimiento porque, al igual que en la inolvidable película de Los Inmortales, sólo puede quedar uno.

Literalmente.

La regla principal de la larga marcha

Los participantes tienen que mantener una velocidad mínima de 6,5 kilómetros por hora. Si un corredor baja de esa velocidad por más de treinta segundos, recibe un aviso. Se pueden acumular hasta tres avisos, y estos se pueden “limpiar” si se sube por encima de la velocidad mínima y se mantiene durante al menos una hora.

Si un corredor recibe los tres avisos y no los limpia, no habrá un cuarto. Los corredores están escoltados durante todo el camino por militares, que son los que se encargan de darles los avisos y de evitar que el público enfervorizado pueda interferir en la carrera.

Al cuarto aviso, eliminado.
La larga marcha. El cuarto aviso.

Uno de esos militares se acercará al corredor que está eliminado y le disparará un balazo en la cabeza.

Así, la larga marcha continúa hasta que noventa y nueve de los participantes sean eliminados. No todos morirán a manos de los soldados; las enfermedades, el agotamiento, las insolaciones, las infecciones… La larga marcha pondrá a todos los participantes al límite de su resistencia tanto física como mental.

Reglas auxiliares

Como comprenderás, conforme la carrera avanza y los participantes van viendo caer a sus competidores, el componente psicológico comienza a jugar un papel tan importante como el físico, si no más.

¿Qué ocurre si a un participante le invade el pánico y decide abandonar la carrera?

¿Qué sucede si ve caer abatido a uno de sus amigos?

Ten en cuenta que en las situaciones extremas es donde se forjan las amistades más inquebrantables y se generan los odios más viscerales.

¿Dejarías que le volasen la cabeza a tu mejor amigo delante tuya, o harías lo posible por evitarlo?

De ahí surgen las otras reglas que pueden acabar con la participación de un corredor: nunca un participante en la carrera puede interferir en la marcha de otro (aunque sí está permitido el contacto, e incluso pueden ayudarse entre ellos si lo desean), y jamás pueden atacar a un soldado. Los castigos pueden ir desde un aviso hasta la eliminación instantánea. Estas normas se aplican también a los espectadores, que pueden ser abatidos si interfieren en la carrera.

El Comandante

La larga marcha es organizada y dirigida por el Comandante.

En el libro se deduce que el Comandante es el personaje de más poder de los Estados Unidos, una versión del presidente de USA al que todos rinden pleitesía y que claramente tiene a la sociedad reprimida bajo su poder dictatorial. Una sociedad en la que son comunes las desapariciones del que manifiesta no estar de acuerdo con las reglas. Los derechos humanos, simplemente, brillan por su ausencia.

Una portada del libro con el Comandante.
La larga marcha. El comandante.

El Comandante aparecerá al principio de la larga marcha para arengar a los participantes, y al final para felicitar al ganador. Eventualmente, puede hacer una aparición por sorpresa en algún punto estratégico de la carrera.

Opinión

En La larga marcha, una vez más, Stephen King demuestra como los monstruos humanos son infinitamente más temibles que los imaginarios que pueblan sus obras.

Y no sólo eso, vuelve a demostrarnos que es un maestro en la creación y desarrollo de personajes, y de las relaciones entre estos.

Con La larga marcha sufrirás con las muertes, te encariñarás con los personajes, empatizarás con ellos o los odiarás a muerte al ir conociendo sus motivaciones, sus problemas personales, sus miserias… Y ahí es donde, para mi gusto, sale el mejor King.

La larga marcha. Una de las múltiples portadas que ha tenido el libro.
La larga marcha. Una de las múltiples portadas del libro.

Antes de dejarte, te recomiendo encarecidamente que leas La larga marcha si aún no lo has hecho. Pero te aviso, es un ejercicio mental agotador, con pasajes muy duros (ya sabes, al más puro estilo King) y descripciones tan realistas y detalladas como tan sólo el maestro sabe hacer, incluso de los momentos más escabrosos y sangrientos.

Curiosidades

Y un dato curioso: el propio Stephen King ha revelado que ésta fue la primera obra que escribió, durante sus años de estudiante universitario. Carrie fue su primera obra publicada de gran éxito, pero La larga marcha ya reposaba por aquellos entonces en un cajón de su escritorio.

Y si te gusta el cine, apúntate La larga marcha, porque ya hay anunciada versión cinematográfica. Es cierto que a los no conocedores del universo King les podrá parecer una película más, que quiera subirse al carro del éxito de otras del estilo como El corredor del laberinto o Los juegos del hambre, pero tú y yo sabemos quién ha bebido de las fuentes de quién, ¿verdad? 😉

El monigote de La larga marcha

Nada más, te dejo con el Monigote de tito King de esta semana, y te recuerdo que tienes mi permiso para compartirlo en tus redes sociales y usarlo donde quieras, siempre que hagas mención del blog.

Es más, me ayudarás muchísimo a darlos a conocer si lo haces, muchas gracias por tu apoyo.

Por último, si aún no has visto el monigote anterior, dedicado al inigualable Pennywise puedes verlo aquí mismo. Y si decides apuntarte a mi lista de correo, te avisaré cada vez que publique un nuevo monigote para que no se te escape ninguno.

¡Espero que te guste y ya sabes, espero tus comentarios!

Los Monigotes de tito King (II): La larga marcha.
Monigotes de tito King. La larga marcha.
¡Eh, no te vayas sin compartir en tus redes sociales!

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.